La movilidad sostenible se introducirá en la reforma de la ley de transporte, por carretera, apostando por la sostenibilidad y la planificación.

El mayor reto es la concienciación y el concepto que el ciudadano tiene del transporte público y favorecer el compartido.
 
Se pidió que en los planes insulares se incluyan los trazados para bicicleta con preferencia sobre los de coches y fomentar el uso de bicicletas eléctricas, además de establecer carriles exclusivos para transporte público y fomento del mismo.
 
Se apuesta por la sostenibilidad y por introducir la planificación en la movilidad en favor de un transporte más sostenible, así como por la educación de los ciudadanos y adoptar medidas de discriminación positiva en favor del uso de medios no contaminantes.