Los usuarios de coches eléctricos reclaman una red de puntos de carga rápida en carretera, el cambio de tendencia de motores de combustión a vehículos alternativos es cada vez más claro.

Las ventas de vehículos eléctricos crecieron en España un 49,4% en 2016, según un informe de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles Turismos y Camiones (Anfac). 
 
Sin embargo, los usuarios se quejan de que la infraestructura es insuficiente. Pocos puntos de recarga y mal repartidos.
 
España cuenta solo con unos 260 puntos de carga rápida, los que permiten disponer del 80% de la batería en 20 minutos, cuando habitualmente se tarda horas, unos 12 puntos por cada 1.000 vehículos. Para poder viajar sin la preocupación por quedarse sin batería sería necesario un punto cada 50 kilómetros.
 
El resto de Europa van varios pasos por delante. Francia, un país que acaba de anunciar que dejará de vender coches de gasolina y diésel en 2040, tiene unos 800 puntos de este tipo. Una cifra superada por los más de 2.300 puestos de Reino Unido, donde el parque de eléctricos supera las 104.000 unidades.
 
Arturo Pérez de Lucía, presidente de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE), queda mucho por hacer pero 'la falta de infraestructura no debe convertirse en una excusa para no pasarse al eléctrico, la clave de la movilidad eléctrica está en los puntos de carga que los propios particulares instalan en sus plazas de garaje y que permiten que la batería se llene por completo durante la noche. Hay infraestructura suficiente como para cubrir la mayor parte de nuestras necesidades de desplazamiento'
Fuente: El País
 
 
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