El actual modelo de transporte parece haber llegado a su punto de inflexión por varias causas, entre las que se puede mencionar como importantes la utilización casi exclusiva de un recurso en recesión como el petróleo y en los impactos ambientales asociados a su uso.  El uso de derivados de petróleo en el sector transporte es altamente ineficiente, dado que sólo el 15% de la energía residente en el depósito de combustible llega a las ruedas y se transforma en movimiento real.

El transporte es básico para el desarrollo de la economía del archipiélago puesto que permite la comunicación tanto en el interior de las islas como entre ellas.   Pero el consumo de energía en el sector transporte es alto (un 40% de la energía final consumida), aumentando progresivamente y con una participación cada vez mayor del transporte por carretera. Así, es el sector que más contribuye al incremento del consumo de energía.

En Canarias, el protagonista principal del consumo de energía en el transporte por carretera es el vehículo de uso privado, con un 88% de presencia, un porcentaje que subiría al 96% si incluimos los vehículos de alquiler sin conductor. Al mismo tiempo, y dado que los combustibles utilizados provienen del petróleo, las emisiones de CO2 asociadas se incrementan año tras año, siendo este sector el responsable en buena parte de las emisiones de gases de efecto invernadero

En los últimos años, se han desarrollado varios Planes de Movilidad Urbana Sostenible en municipios de Canarias, la mayoría con subvenciones concedidas gracias al convenio firmado entre el Gobierno de Canarias y el IDAE,  que permiten caracterizar los datos más relevantes de la movilidad local en cada municipio (porcentaje de desplazamientos en los diferentes modos de transporte, distribución de los desplazamientos según motivos, etc.).  Estos datos ofrecen una serie de medidas destinadas a mitigar los efectos del transporte rodado en los municipios, buscando la consecución de dos objetivos importantes: reducir el consumo energético asociado al transporte en el municipio e integrar nuevamente al peatón en los cascos urbanos con la implementación de medidas que minimicen el uso del vehículo privado en el interior de las poblaciones.