Al igual que en el caso de los vehículos con motor de combustion interna, podemos encontrar diferentes tipologías de vehiculos: motocicletas, cuadriciclos, camiones y guaguas, y vehículos turismos y comerciales ligeros. Añadida a estas tipologías se encuentra la bicicleta eléctrica, fundamental para la implementación de la movilidad eléctrica en espacios urbanos.

Motocicletas

Los vehículos de dos y tres ruedas se han convertido en la tipología de vehículo eléctrico más demandado hasta el momento. Con autonomías que alcanzan desde los 40 hasta los 130 kilómetros, se trata de vehículos de precio asequible cuya practicidad y agilidad les convierte en el medio de transporte ideal para recorridos urbanos e interurbanos.  Flotas de policía local o Correos utilizan actualmente este vehículo.

Cuadriciclos

Estos vehículos, más simples y reducidos en su tamaño que un turismo, han resultado en los últimos años de gran importancia en lo que se refiere a la introducción en el mercado de los vehículos de cuatro ruedas eléctricos. Sus limitaciones legales en cuanto a peso, capacidad de carga y tamaño, les confieren menores prestaciones técnicas y de rango de autonomía, si bien encajan a la perfección para la realización de recorridos urbanos poco exigentes, así como para la prestación de determinados servicios públicos urbanos. Su principal atractivo es un precio sustancialmente más asequible que el de los turismos, aunque las diferencias de costes cada vez son menores y la oferta de turismos eléctricos es cada vez mayor y más atractiva.

Camiones y autobuses

En nuestro país están disponibles con motor eléctrico diferentes modelos de furgones y pequeños camiones de hasta 12 toneladas. Al contar con mayor espacio, disponen de grandes baterías, imprescindibles para poder circular y mover con solvencia la carga necesaria. La autonomía oscila entre 80 y 200 kilómetros, siendo habitual que el fabricante ofrezca como opción agregar más células de batería para aumentar la autonomía a costa del aumento de su precio y de la reducción de su capacidad de carga. Es decir, al aumentar la capacidad de las baterías y la autonomía, estaremos aumentando también el peso total del vehículo y, en consecuencia, también se estará limitando la capacidad de carga.

En cuanto a las guaguas, su especial diseño les permite alojar grandes baterías en el suelo del vehículo. En la actualidad, tienen notable implantación los Microbuses eléctricos, con capacidad de hasta 25 personas y de especial aplicación para los centros urbanos de las grandes ciudades, donde se requiere la adopción de especiales medidas de reducción de contaminación ambiental y acústica.

Turismos y comerciales ligeros

La firme apuesta, reflejada en elevadas inversiones económicas, de los grandes fabricantes en la movilidad eléctrica conduce a una mejora en las prestaciones de las baterías, sistemas y componentes de los vehículos eléctricos, dando lugar a día de hoy a autonomías del orden de entre 80 y 250 kilómetros en modo 100% eléctrico y similares prestaciones en seguridad y confort a sus homólogos con motor de combustión interna. Su precio de salida en la actualidad (con batería) ronda los 30.000 euros en adelante. También se oferta la adquisición de estos vehículos con leasing de su batería, lo que ofrece como ventajas el abaratamiento de los vehículos y, sobre todo, la eliminación del riesgo de obsolescencia tecnológica de sus baterías, dada la rapidez que se constata en la mejora de sus prestaciones.

Por otro lado, los vehículos comerciales ligeros (de hasta 3.500kg) también se han aprovechado de las baterías cada vez más livianas para proporcionar mayor capacidad de carga útil, dada la limitación existente de su PMA. Por norma general, su espacio de carga suele ser el mismo que el de las versiones con motor de combustión, por lo que estos vehículos son una buena solución si su función es la de transportar cargas que ocupan mucho pero que pesan poco y en rutas de baja o media distancia.