EFICIENCIA DEL VEHÍCULO ELÉCTRICO FRENTE AL CONVENCIONAL

 
En el balance del consumo de energía del vehículo eléctrico, el ahorro en energía primaria, comparado con el vehículo con motor de combustión interna, es importante.
 
 
 
 
A efectos de energía primaria medida en kWh, un vehículo eléctrico puede llegar a ser hasta el doble de eficiente que un vehículo de combustión equivalente para el conjunto del ciclo.
 

NECESIDAD DE LA MOVILIDAD ELÉCTRICA

 

Reducción del consumo de combustibles fósiles y de aumento de producción mediante energías renovables

Canarias depende casi en su totalidad de los combustibles fósiles. La presencia del vehículo eléctrico puede jugar un papel importante en la diversificación de los sistemas de producción de la electricidad, la cual se seguirá obteniendo de fuentes fósiles pero con una mayor utilización de la electricidad proveniente de fuentes de energía renovable (sol, viento, etc.). Esta mejora provendrá también de la implementación de mecanismos de gestión de la demanda adecuados, que permitan la incorporación de un mayor porcentaje de generación renovable al sistema, sobre todo en horas valle, lo que redundará en una optimización de los sistemas eléctricos insulares.

Reducción de la contaminación atmosférica en los entornos urbanos

El vehículo eléctrico cumplirá un papel importante en la reducción de los niveles de la contaminación atmosférica local y en la mejora de la salud. El transporte es la principal fuente de contaminación de las zonas interiores de las ciudades y poblaciones, siendo el vehículo de gasoil el principal emisor de dichos contaminantes.  El vehículo eléctrico puro puede reducir al 100% las emisiones de los tubos de escape (aunque no podrá reducir las partículas producidas por el desgaste de los componentes del vehículo ni por la redifusión de las partículas adheridas al suelo), con lo que puede contribuir a reducir las emisiones locales de óxidos de nitrógeno, partículas en suspensión y otros contaminantes, con los beneficios para la salud consecuentes.

Reducción de la contaminación acústica

El vehículo de combustión interna produce una gran parte del ruido debido al funcionamiento del motor, produciendo poco ruido en el rozamiento de las ruedas con la calzada.  El vehículo eléctrico, en cambio, muestra unos niveles nulos de ruido interno, siendo el ruido más elevado el producido por el rozamiento de la banda de rodadura de los neumáticos.  Los entornos urbanos en los que circule el vehículo eléctrico serán acústicamente ideales, aunque se tendrá que formar e informar al resto de los usuarios del espacio urbano sobre esta nueva característica, con el fin de prevenir accidentes.

Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero

El transporte es la fuente principal de emisiones difusas de gases de efecto invernadero y, por tanto, un factor clave para las estrategias de mitigación del cambio climático.  Por esta razón, a nivel europeo se han impulsado iniciativas legislativas para reducir las emisiones de los vehículos de transporte de personas y mercancías por carretera, así como para incluir el sector transporte en el comercio de emisiones. Con los datos actuales de consumo del vehículo eléctrico y la principal forma de producir la electricidad en Canarias (combustibles fósiles), el vehículo eléctrico es una oportunidad para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, siempre dentro del marco de la política de la movilidad sostenible.